(o de mi necesidad de empatía)
Con el tiempo suficiente, soy capaz de armar rompecabezas con las ideas de otros. Puedo tomar trozos de sus palabras, de sus actitudes y acciones para hacerme una idea, casi siempre muy certera, de la forma de pensar de algunas personas. Hay algunos de esos individuos que merecen ser pensados o analizados en su forma de ser.
La mayor parte de las veces, este armado me sale natural, sobre todo con gente ordinaria, común, superflua y vanal. Muchas veces mis conclusiones al respecto, me hacen sentir mal o triste, porque veo multiplicados por mil, a seres que viven inercialmente, sin razonar un poco sobre su existencia.
Son pocos los que merecen mi simpatía racional. Yo espero que haya quien entienda mi forma de pensar… necesito a otro armador de rompecabezas que reconozca las partes que forman mi pensamiento y lograr una bendita empatía…