(o de mi necesidad de empatía)
Con el tiempo suficiente, soy capaz de armar rompecabezas con las ideas de otros. Puedo tomar trozos de sus palabras, de sus actitudes y acciones para hacerme una idea, casi siempre muy certera, de la forma de pensar de algunas personas. Hay algunos de esos individuos que merecen ser pensados o analizados en su forma de ser.
La mayor parte de las veces, este armado me sale natural, sobre todo con gente ordinaria, común, superflua y vanal. Muchas veces mis conclusiones al respecto, me hacen sentir mal o triste, porque veo multiplicados por mil, a seres que viven inercialmente, sin razonar un poco sobre su existencia.
Son pocos los que merecen mi simpatía racional. Yo espero que haya quien entienda mi forma de pensar… necesito a otro armador de rompecabezas que reconozca las partes que forman mi pensamiento y lograr una bendita empatía…
Creo que todos tenemos la necesidad de ser escuchados, leídos o pensados. Todo para existir. Para eso cree este blog.
jueves, 18 de octubre de 2007
jueves, 11 de octubre de 2007
Toy gripienta...
Hace 5 años, decidí venir a vivir a Tlaxcala, salir de casa de mis papás, vivir sola, independizarme… En ese entonces, al saber la noticia, el que era mi jefe, me preguntó burlonamente:
-“¿Y no vas a llorar por tu mami?” -
Y yo pensé:
-“Cómo fregados voy a llorar por mi mamá, por favor…”-
Efectivamente. Hasta ahora no he llorado por mi mamá. Pero tengo que aceptar que la distancia y la lejanía acentuaron mi sensibilidad en ciertos momentos de la vida, por ejemplo, cuándo estoy enferma. ¡Señor, cómo extraño a mi madre en esos momentos! Digo, no estoy todo el tiempo pensando en ella, pero basta que alguien me diga “mi alma, ¿estás enferma?”, para que ipso facto, sienta un nudo en la garganta. Analizando el asunto, excavando en los recovecos de mi alma de cangrejo y dejando que fluya todo el sentimiento, se que es porque me hace falta el afecto de mi madre cuando el cuerpo no da lo que tiene que dar. No es algo conciente, ni racional… es una necesidad puramente instintiva y por instintiva (siempre lo he dicho) pura y auténtica.
Aceptémoslo… todos los seres humanos, por más fuertes, moral, física o psicológicamente, que seamos, en algunos momentos necesitamos la seguridad que representa el seno materno… por lo menos, yo sí.
-“¿Y no vas a llorar por tu mami?” -
Y yo pensé:
-“Cómo fregados voy a llorar por mi mamá, por favor…”-
Efectivamente. Hasta ahora no he llorado por mi mamá. Pero tengo que aceptar que la distancia y la lejanía acentuaron mi sensibilidad en ciertos momentos de la vida, por ejemplo, cuándo estoy enferma. ¡Señor, cómo extraño a mi madre en esos momentos! Digo, no estoy todo el tiempo pensando en ella, pero basta que alguien me diga “mi alma, ¿estás enferma?”, para que ipso facto, sienta un nudo en la garganta. Analizando el asunto, excavando en los recovecos de mi alma de cangrejo y dejando que fluya todo el sentimiento, se que es porque me hace falta el afecto de mi madre cuando el cuerpo no da lo que tiene que dar. No es algo conciente, ni racional… es una necesidad puramente instintiva y por instintiva (siempre lo he dicho) pura y auténtica.
Aceptémoslo… todos los seres humanos, por más fuertes, moral, física o psicológicamente, que seamos, en algunos momentos necesitamos la seguridad que representa el seno materno… por lo menos, yo sí.
miércoles, 3 de octubre de 2007
¿Se puede sentir nostalgia por alguien que en realidad no conoces?
Hace algún tiempo, me dí cuenta de que cuando conozco a alguien, el primer vistazo es determinante. Si ese primer momento de contacto visual se queda grabado, indeleble, como una fotografía en mis recuerdos, esa persona tendrá un papel importante en mi vida. No sé si alguien más en este planeta haya sentido lo mismo que yo, si alguien comparta esta pequeña parte mística de mi ser y mi pensamiento, pero juro que es real.
Es tan real, que son pocas las personas que tienen ese lugar fotográfico en mi cabeza. Serán 2 o 3. Lo malo, es que ahora que he hecho conciente esta situación, resulta que tengo grabada a una persona que conocí hace algunos años, sólo de vista. La volví a ver hace algunas semanas y la foto ¡zaz!, que se hace presente en mi cabecita.
La verdad es que tengo un dilema. No sé si es mi imaginación o qué cosa, pero ahora me pregunto en que momento esa persona hará su entrada triunfal en mi vida, o si es que la va a hacer, porque igual y esto es como los proyectos… si se cuentan se salan.
Siendo sincera, espero que no se sale y que si es que tiene que ser, nos encontremos algún día. Te cuento si pasa.
Es tan real, que son pocas las personas que tienen ese lugar fotográfico en mi cabeza. Serán 2 o 3. Lo malo, es que ahora que he hecho conciente esta situación, resulta que tengo grabada a una persona que conocí hace algunos años, sólo de vista. La volví a ver hace algunas semanas y la foto ¡zaz!, que se hace presente en mi cabecita.
La verdad es que tengo un dilema. No sé si es mi imaginación o qué cosa, pero ahora me pregunto en que momento esa persona hará su entrada triunfal en mi vida, o si es que la va a hacer, porque igual y esto es como los proyectos… si se cuentan se salan.
Siendo sincera, espero que no se sale y que si es que tiene que ser, nos encontremos algún día. Te cuento si pasa.
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